Desde las montañas de la Patagonia hasta los escenarios globales, Wen (Clara Trucco) emerge como una fuerza creativa imposible de definir en una sola palabra. Cantante, compositora, productora, actriz, pintora y modelo, esta artista originaria de San Martín de los Andes, Argentina, ha tejido, durante 15 años, una trayectoria tan diversa como los paisajes que la vieron nacer. Integrante de proyectos emblemáticos como Fémina y Weste, y colaboradora de leyendas como Iggy PopChancha Vía Circuito y Quantic, Wen no solo cruza fronteras geográficas, sino también límites artísticos. Ahora, con su álbum debut “Fruto”, despliega un cosmos donde el folk, lo clásico y lo experimental se funden en algo completamente nuevo.

"A veces, el fruto más valioso nace de las grietas": Fruto, el nuevo disco de Wen

Fruto, el estreno discográfico de Wen es un cuento sonoro que trasciende el tiempo

Más que un disco, Fruto es un relato de fantasía dramática, un viaje auditivo que oscila entre lo ancestral y lo contemporáneo. Con un enfoque conceptual, Wen entrelaza coplas trovadoras con texturas de folk-pop moderno, creando un puente entre paisajes medievales y ritmos latinoamericanos bañados por el Mediterráneo. Cada canción funciona como un encantamiento, invitando al oyente a reconocer los dones ocultos en la vida: desde la belleza efímera hasta las cicatrices que moldean el alma.

“¿Y si las tragedias fueran el elixir que nos transforma?”, parece preguntar Wen con su voz, un instrumento que evoca la nostalgia de épocas pasadas pero que resuena con una claridad atemporal. Su canto, tan íntimo como teatral, navega entre valses melancólicos y beats electrónicos, demostrando que lo experimental no está reñido con la emotividad.

"A veces, el fruto más valioso nace de las grietas": Fruto, el nuevo disco de Wen
Portada de “Fruto” de Wen

Con presentaciones en más de veinte países, Wen lleva al escenario una energía que desafía categorías. Sus actuaciones son rituales únicos: mezcla de música, performance y arte visual, donde cada movimiento y cada nota están impregnados de una pasión que contagia.

Wen nos recuerda el poder de la narrativa, es un manifiesto sobre aceptar la vida en todas sus formas: lo dulce, lo amargo y lo que duele. Es un llamado a abrazar las raíces para florecer en algo nuevo, un concepto que resuena tanto en las montañas argentinas como en las metrópolis globales donde su arte ha echado raíces.

Si buscas una experiencia que desafíe tus sentidos y te transporte a un lugar donde la música es mito y el escenario es un lienzo vivo, sigue su travesía. Porque, como bien dice su obra, “a veces, el fruto más valioso nace de las grietas”.