Arco: El fin del mundo nunca fue tan íntimo
Hay películas que simplemente se sienten como un abrazo al corazón, pero también terminan siendo una reflexión acerca del futuro de la humanidad; esta película es eso, Arco de Ugo Bienvenu es una joya que no te puedes perder.
A simple vista puede parecer una típica película de ciencia ficción: viajes en el tiempo, distopías climáticas y un futuro que se desmorona. Pero por supuesto que es mucho más que eso. En el fondo, esta es una historia sobre un niño perdido y una amistad que aparece justo cuando el mundo decide apagarse, cuando el llamado “apocalipsis” ha llegado.
Este es un futuro que se siente demasiado familiar y tenemos dos futuros en esta película. Por un lado, tenemos un futuro castigado donde el mar ya recuperó lo que era suyo desde un principio y donde el día a día parece ser un trabajo de tiempo completo. Por el otro, tenemos un futuro que suena y se ve muy familiar. Porque se parece demasiado a nuestro presente: familias conectadas a pantallas, pero separadas por kilómetros de silencio, y esa tecnología que promete acercarnos, pero que termina alejándonos más que nunca.

Lo que agradezco es que Ugo Bienvenu no intenta darnos lecciones de física ni te marea con diálogos densos. La película confía en ti. Te cuenta las cosas a través de los detalles, del silencio, de la puesta en escena. Visualmente es bellísima; se siente futurista, pero artesanal, con una paleta de colores que te recuerda que, incluso en el caos, todavía hay espacio para la belleza.
El corazón en todo esto son nuestros protagonistas, Arco e Iris. Te devuelve de golpe a la niñez, cuando el mundo era un lugar inmenso y aterrador, y tener un amigo de verdad era la única “escapatoria” posible. La película se vuelve profundamente humana cuando explora la ausencia de la paternidad y esa carga invisible que llevan los niños cuyos padres están físicamente, pero tienen la cabeza en otra parte.

Al final, la película no nos sermonea sobre el cambio climático; simplemente nos pone frente al espejo de las consecuencias y nos pregunta algo que te queda rondando la cabeza mucho después de los créditos: ¿qué salvarías tú si pudieras volver atrás? ¿Un recuerdo, una semilla, una persona?
Arco no es solo una “película bonita” de animación. Es una experiencia que te abraza el corazón y luego te sacude para que despiertes. Cuando terminas de verla, te quedas un buen rato en silencio, de esos silencios que significan que algo dentro de ti se movió.

La nueva película de Mubi México, llega a cines este 5 de febrero y no se la pueden perder.








