Bruce Lee and the Streetfighters es un proyecto que nace del cruce entre la experiencia y la urgencia creativa. Detrás del nombre están Bruce Kirby, productor y baterista con largo recorrido, y Lee Greenhalgh, cantante y compositor que aporta una voz directa, sin rodeos. Juntos construyen un sonido que se siente clásico en espíritu, pero con una energía que mira de frente al presente.
Sus canciones no buscan adornarse de más: van al punto, con guitarras que avanzan firmes, ritmos que empujan y letras que hablan de contradicciones humanas, errores repetidos y momentos de claridad que llegan tarde, pero llegan. Lost Your Head, Pretty Lies y Reflections funcionan como capítulos de una misma conversación interna, donde la rabia, la ironía y la introspección conviven sin pedir permiso.
Hay algo muy honesto en la manera en que Bruce Lee and the Streetfighters presentan su música. Se nota el oficio detrás de cada arreglo, pero también la necesidad de decir algo real. No es nostalgia vacía ni pose retro: es rock hecho desde la experiencia, con la convicción de que una buena canción todavía puede sacudir, incomodar o acompañar según el momento.
Este proyecto se mueve entre el impulso crudo del rock y una sensibilidad melódica que hace que cada tema se quede rondando después de terminar. Es música para quienes disfrutan descubrir capas, para quienes saben que las mentiras bonitas también pesan y que mirar hacia adentro no siempre es cómodo, pero sí necesario.
Escuchar a Bruce Lee and the Streetfighters es conectar con una banda que no pretende reinventar todo, sino hacerlo bien, con carácter y personalidad. Un recordatorio de que el rock sigue siendo un espacio donde la experiencia se convierte en canción y las historias encuentran un nuevo lugar para resonar.








