Color Of Noise es el tipo de proyecto que no nace para encajar, sino para sobrevivir. Desde Estados Unidos, este artista convierte el ruido interno en canciones directas, crudas y profundamente personales, usando el micrófono como una extensión de su cuerpo y, sobre todo, como una forma de terapia. Su música no busca adornar la experiencia: la atraviesa de frente.

Temas como Dafeet, Bite Down y Somebody Call a Priest forman parte de un mismo relato emocional marcado por la desilusión, la rabia y la resistencia. Detrás de estas canciones hay una historia real de engaño, desgaste mental y una larga batalla legal que dejó huella. En lugar de silenciarla, Color Of Noise decidió amplificarla. Cada verso suena como una descarga, cada beat como una respuesta a la frustración acumulada.

El álbum Noise Therapy funciona como un diario sonoro donde el hip hop se cruza con una energía intensa, casi catártica. Aquí, la música no es un escape, sino un espacio para procesar lo que duele, para transformar la impotencia en movimiento. No hay poses ni discursos vacíos: hay verdad, insistencia y una necesidad urgente de decir las cosas tal como son.

Escuchar a Color Of Noise es entrar en un terreno donde el caos se ordena a través del ritmo, donde la experiencia personal se vuelve colectiva y donde el ruido deja de ser un problema para convertirse en lenguaje. Es música para quienes han pasado por procesos difíciles y entienden que crear también puede ser una forma de defensa. Si buscas canciones con peso emocional y carácter, este proyecto merece tu atención.