En una época donde muchas canciones parecen existir de forma aislada, Decimus CS apuesta por algo mucho más ambicioso: contar historias. No solamente escribir canciones, sino construir mundos enteros donde cada tema funciona como un capítulo dentro de una narrativa más grande.

Y eso es exactamente lo que consigue con “Forlorn Beach: The A Side” y “Forlorn Beach: The B Side”, dos álbumes lanzados este año que juntos conforman una experiencia conceptual de 24 canciones que demuestra la capacidad narrativa y musical de este compositor estadounidense.

La historia detrás de Decimus CS ayuda a entender el origen de esa sensibilidad artística. Criado en el entorno único del Parque Nacional Yosemite, rodeado de viajeros, historias y tradiciones musicales de distintos rincones del mundo, desarrolló desde muy joven una fascinación por la narrativa y la capacidad de la música para transportar al oyente.

Influenciado tanto por la intimidad del folk como por artistas de espíritu libre y poético, Decimus encontró una voz propia que se ha fortalecido con los años. Su mudanza en solitario a través del país, los desafíos personales y la construcción de una vida independiente terminaron moldeando una forma de escribir profundamente personal, pero al mismo tiempo universal.

Todo eso se refleja en el universo de Forlorn Beach.

Más que una colección de canciones, ambos discos funcionan como una obra conceptual donde cada tema aporta una pieza a una historia mayor. El resultado es una experiencia cinematográfica que invita a escucharse de principio a fin, descubriendo cómo las emociones, los personajes y los conflictos evolucionan a lo largo del recorrido.

Dentro de “Forlorn Beach: The A Side”, tres canciones sirven como excelentes puntos de entrada a este universo narrativo.

“At Night” abre una ventana hacia la atmósfera emocional del proyecto. La canción posee esa sensación de introspección nocturna donde los pensamientos más profundos suelen aparecer. Entre melodías envolventes y una narrativa cuidadosamente construida, el tema establece el tono melancólico y reflexivo que atraviesa gran parte de la historia.

 

Por otro lado, “Crimson” añade una dimensión más intensa y emocional. Aquí, Decimus explora las tensiones internas de sus personajes a través de una composición que combina sensibilidad lírica con una construcción sonora que mantiene al oyente inmerso en la trama. Es una canción que se siente cinematográfica en el mejor sentido de la palabra.

 

Finalmente, “Gone Quiet” funciona como uno de los momentos más contemplativos del recorrido. El tema transmite una sensación de ausencia, silencio y transformación, reforzando la capacidad del artista para convertir emociones complejas en imágenes sonoras fáciles de visualizar.

 

Lo más destacable de Forlorn Beach es que nunca se siente como un simple ejercicio conceptual. Más allá de la narrativa, las canciones funcionan individualmente gracias a melodías sólidas, letras cuidadosamente trabajadas y una producción que prioriza la atmósfera sin perder cercanía.

Con “Forlorn Beach: The A Side” y “Forlorn Beach: The B Side”, Decimus CS demuestra que todavía hay espacio para proyectos ambiciosos, donde la música se convierte en literatura, cine y experiencia emocional al mismo tiempo.