Es bien sabido que a lo largo de la historia, el arte ha servido como un medio que nos permite navegar con una perspectiva diferente los diversos contextos, pero también funge como un registro donde pueden quedar plasmadas las turbulencias de los tiempos. Hablando específicamente de contextos marcados por la guerra o crisis sociales, la música ha llegado a convertirse en un espacio donde lo vivido puede transformarse en relato, memoria y, en muchos casos, ayudar a la catarsis colectiva.
El caso de Dubioza Kolektiv resulta particularmente interesante. Las primeras composiciones de la agrupación originaria de Bosnia, no nacieron ni en estudios, ni en salas de ensayo, ni siquiera en un lugar al cual llamar hogar. Surgieron en refugios subterráneos durante la guerra entre Bosnia y Herzegovina en los noventa, en un momento donde el futuro del país era incierto y la infraestructura cultural prácticamente inexistente, marcando a una generación que tuvo que crecer en medio de un proceso de reconstrucción social. Sin embargo, aún desde la brutalidad, el grupo encontró un lenguaje para narrar su propio contexto histórico (quizá en un afán de resignificar el horror) haciéndolo a través de la sátira y lo festivo, convirtiéndose en una propuesta que mezcla hip-hop, reggae, dub, ska y folclore balcánico, con una mirada crítica sobre política, desigualdad y los absurdos del poder.
Actualmente, Dubioza Kolektiv se ha convertido en uno de los actos en vivo más explosivos del circuito europeo. Han pasado por escenarios como Glastonbury, Lollapalooza o Sziget, tocando frente a audiencias masivas y consolidando una reputación que se sostiene principalmente en el directo, aunque el camino hasta ahí no fue inmediato. En sus primeros años, Bosnia carecía de una infraestructura musical sólida: había pocos conciertos, y prácticamente ninguna industria, sumado a escasos espacios donde los jóvenes pudiesen expresar inquietudes culturales o políticas. En ese vacío, la banda y otros proyectos comenzaron a organizar conciertos autogestionados, abrir foros improvisados y generar una red que terminaría convirtiéndose en el germen de una escena alternativa.
Ese espíritu colaborativo se ha mantenido con el paso del tiempo, pues a lo largo de su trayectoria han trabajado con artistas de distintos países, entre ellos figuras del mestizaje musical como Manu Chao, además de proyectos de habla hispana como Son Rompe Pera o La Pegatina. Lo que ha ampliado el alcance de la banda y han reforzado la idea de que todos estos temas (desigualdad, migración, tensiones políticas) atraviesan geografías distintas pero terminan encontrándose en el arte, en este caso, la música.
Mientras tanto, la banda sigue produciendo música nueva. Entre sus lanzamientos recientes destaca el sencillo “God Is Not Your Babysitter”, publicado en febrero de 2026, además de otros temas recientes como “f.u.c.k.y.o.u.”. En su último álbum de estudio, Agrikultura, continúan explorando ese equilibrio entre ritmo contagioso y comentario social que se ha convertido en una de sus señas de identidad
Para la agrupación, México ya es un territorio amigo. Desde 2023, han recorrido ciudades como Ciudad de México, Guadalajara, Puebla o Guanajuato, armando presentaciones que han pasado tanto por festivales culturales como por foros independientes, rescatando uno de los momentos más recordados que tuvo lugar en la Alhóndiga de Granaditas durante el Festival Internacional Cervantino, donde lograron un lleno total.
Para una banda que nació en medio de un país fracturado por la guerra, cada show deja claro que la música habita muchas cosas al mismo tiempo: catarsis, sátira, memoria histórica, pero también puede ser una excusa para que miles de personas salten juntas durante un par de horas en un mundo cada vez más turbulento. Que así sea.
Previo a su presentación en el Vive Latino 2026, conversamos con Dubioza Kolektiv sobre su historia, la escena que ayudaron a construir y las conexiones que han encontrado entre los Balcanes y América Latina.
Freim TV: Dubioza Kolektiv nació en un contexto muy particular: Bosnia durante de la guerra. ¿Cómo sienten que ese origen sigue moldeando el espíritu político y social de la banda hoy en día?
Duvioza Kolektiv: Crecer y hacer música durante la guerra nos enseñó como se crea algo de la nada y eso es lo que seguimos haciendo al día de hoy
F: Teniendo en cuenta el contexto actual, donde las tensiones políticas en el mundo son cada vez mayores ¿Qué papel creen que puede tener la cultura y la música frente a esta realidad?
DV: Cuando empieza el sonido de las armas, el sonido de la música y de la cultura generalmente queda ahogado por el ruido de los cañones y de los misiles guiados.
F: Muchas de sus canciones combinan humor, crítica social y fiesta. ¿Creen que el baile puede ser una forma efectiva de protesta?
DV: Esta científicamente demostrado que las personas pueden bailar y pensar al mismo tiempo, vengan al Vive Latino para que lo probemos juntos (risas)
F: En sus inicios mencionan que en Bosnia prácticamente no existían espacios para la expresión cultural ni una industria musical que apoyara a las bandas jóvenes. ¿Cómo fue el proceso de abrirse camino en ese contexto y construir un público cuando casi no había infraestructura para la música?
DV: Es una sensación maravillosa y liberadora cuando uno logra convertir a su favor todas las circunstancias que estan en su contra. En Bosnia tenemos una palabra especial para eso aunque no se puede traducir exactamente en otros idiomas. “Inat”, que es desafío, orgullo terco
F: El Vive Latino es uno de los festivales más emblemáticos de América Latina y dónde por supuesto tendremos el gusto de escucharles el día domingo 15 de marzo ¿Qué significa para ustedes presentarse ahí y qué tipo de show planean llevar?
DV: Nos encanta tocar en América Latina, ahí nos sentimos como en casa porque somos muy parecidos. Ya regresamos a México por tercera vez y no se van a deshacer de nosotros tan fácilmente, por ustedes estoy aprendiendo el idioma español.
Considerando el set del festival, es más corto, pero daremos todo de nosotros para que regresen a casa sudados (risas)
F: ¿A que otro proyecto del line up les gustaría ver?
DV: Cypress Hill y Tom Morello son nuestros ídolos de juventud, pero también tenemos muchas ganas de ver a Fabulosos Cadillacs y a Hermanos Gutierrez
F: Si tuvieran que describir un concierto de Dubioza Kolektiv en tres palabras a alguien que nunca los ha visto en vivo, ¿Cuáles serían?
DV: Solo ven y mira (risas)
F: Si Dubioza Kolektiv tuviera que inventar un platillo que mezclara Bosnia con México y ponerle de nombre el título de alguna de sus canciones ¿Qué ingredientes no podrían faltar y como se llamaría?
DV: Burek y Tortilla para la comida, Rakija y Tequila para la bebida y se llamaría Boom!








