El rock alternativo en español siempre ha encontrado sus mejores momentos en los proyectos que nacen desde la necesidad de romper límites. Bandas que no buscan encajar del todo, que prefieren experimentar antes que repetir fórmulas y que entienden la música como un territorio libre. Bajo esa lógica aparece El amigo de las tormentas, proyecto mexicano liderado por Brandon Cervantes que, desde sus primeros pasos, ha construido una identidad basada precisamente en la exploración sonora y la libertad creativa.
La historia de la banda comienza después de la salida de Brandon de su anterior agrupación punk, Asociación Delictuosa. Más que un cambio de alineación o de género, el nacimiento de El amigo de las tormentas representó una transformación artística completa. La intención era clara: crear música sin restricciones estilísticas, sin la presión de pertenecer a una sola escena y con la posibilidad de experimentar constantemente con sonidos, estructuras y emociones distintas.
Desde el inicio, el proyecto estuvo acompañado por Vania Cervantes en el bajo y Manuel Alejandro García en la batería, construyendo una base que permitía combinar energía punk, atmósferas alternativas y momentos cercanos al rock experimental. Sus influencias hablan mucho de la personalidad musical del grupo: nombres como Devo, Cardiacs, Lagartija Nick, Surfin Bichos o The Eighties Matchbox B-Line Disaster dejan ver que nunca estuvieron interesados en hacer un rock convencional.
Incluso el nombre de la banda nace de una conexión emocional con Surfin Bichos, una referencia que deja claro el tipo de sensibilidad artística que define al proyecto: melancolía, ruido, caos y poesía conviviendo en un mismo espacio.
En 2016 publicaron El Mañana nos Pertenece, un álbum debut que funcionó como carta de presentación para el proyecto. Sin embargo, con el paso de los años, la propia banda comenzó a sentirse inconforme con aquel resultado inicial. Y quizá ahí está una de las cosas más interesantes de El amigo de las tormentas: lejos de conformarse con dejar el disco como un simple documento de época, decidieron regresar a él años después para reconstruirlo completamente.
En 2023, El Mañana nos Pertenece renació bajo el sello AT Records con una nueva producción hecha desde cero y una alineación renovada. Ahora acompañados por Kenneth Cervantes en la guitarra rítmica, el proyecto tomó una dimensión mucho más ambiciosa. Brandon Cervantes asumió prácticamente todo el universo creativo del disco: voz, guitarras, teclados, sintetizadores, batería y producción. El resultado no fue solamente una reedición, sino una reinterpretación total de la identidad de la banda.
Esa reconstrucción también refleja algo importante: El amigo de las tormentas entiende la música como un proceso vivo. Las canciones no son piezas terminadas e intocables; evolucionan junto con quienes las crean.
Actualmente, el grupo continúa recuperando ideas inconclusas de sus primeros años, desarrollándolas desde una perspectiva más madura pero conservando la esencia experimental que siempre los caracterizó. Y precisamente esa búsqueda constante es lo que mantiene al proyecto fresco dentro de la escena independiente mexicana.
Su lanzamiento más reciente, el EP Trabajo Obrero, publicado el 20 de marzo de 2026 por AT Records, representa un nuevo capítulo para la banda. Desde el título, el proyecto transmite una sensación de esfuerzo colectivo, resistencia y construcción artística desde lo cotidiano. El EP parece consolidar todas las ideas que El amigo de las tormentas ha venido desarrollando durante años: guitarras intensas, texturas alternativas y una identidad que se niega a quedarse quieta.
En tiempos donde muchos proyectos intentan sonar iguales para sobrevivir al algoritmo, El amigo de las tormentas apuesta por algo mucho más difícil: crear música desde la autenticidad absoluta. Y quizá por eso su propuesta resulta tan interesante dentro del rock alternativo actual. Porque más que perseguir tendencias, la banda parece empeñada en construir su propio lenguaje sonoro, uno donde el ruido, la nostalgia y la libertad artística conviven sin pedir permiso.
Y mientras continúan explorando nuevos caminos musicales, queda claro que este proyecto mexicano todavía tiene muchas tormentas por delante.








