El Drama: ¿El amor verdadero puede sobrevivir cuando la aceptación total no existe?
Imagínate el siguiente escenario: estás a unos días de casarte con el amor de tu vida, todo es perfecto, todo es amor, pero un día por azares del destino una plática lleva a la luz el oscuro secreto de tu pareja. Lo peor que ha hecho en su vida —y vaya es algo que no es una cosa para nada pequeña—, esto es parte de lo que verás en esta joya llamada El Drama, protagonizada por Zendaya y por Robert Pattinson.
Lo que nos plantea esta película es una pregunta que nos deja pensando: si el amor verdadero puede sobrevivir cuando la aceptación total, en realidad, no existe. Y esa idea es justamente lo que vuelve tan interesante a la cinta. Sin spoilers, pero esta película toca un tema muy fuerte —uno demasiado relevante hoy en día— y lo hace de forma respetuosa, con humor y lo maneja de gran forma, la historia se construye en torno a este secreto y el payoff es increíble.
La película en ningún momento busca hacer sentir al público seguro, sino ponerlo frente a una relación que ya está destruida y obligarlo a mirar cómo se deshace poco a poco. Absolutamente todo transmite la sensación de que algo está a punto de derrumbarse y esa tensión se siente de inmediato.

Zendaya nos entrega el mejor papel de su carrera. Hay algo inquietante en su personaje, Emma, que obliga a prestarle atención. No es un personaje construido para caer bien ni para resultar fácil de entender, y justamente por eso funciona tan bien. Zendaya consigue darle al personaje una mezcla muy efectiva de fragilidad y fuerza, y esa combinación hace que su presencia sea imposible de ignorar.
Robert Pattinson también ofrece una actuación impresionante y una de las mejores de su carrera. Su personaje, Charlie, se va hundiendo cada vez más en sus pensamientos, en sus inseguridades, en sus obsesiones y en sus miedos, y Pattinson logra que ese deterioro se sienta completamente real y más con esa mirada, sus ojos dicen más de mil palabras.

Gran parte del impacto de la película está en la dinámica entre ambos. Sí, tienen química, pero no una química amable ni reconfortante. Lo suyo es tenso, inestable y casi peligroso. Cuando llega ese momento culminante, sí crees que todo está perdido por lo increíbles que son juntos este par.
A esto se suma una forma visual muy marcada. La edición tiene mucha personalidad: cortes agresivos, un ritmo inquieto, imágenes que pueden rozar lo alucinante y una sensación constante de que la película también se está destruyendo junto con sus personajes. Eso la vuelve muy particular. No es una obra “emocionalmente cómoda”, pero precisamente ahí está parte de su fuerza y una de las razones por la que es una de las mejores películas del año y una joya.
El director Kristoffer Borgli consigue algo muy particular: toma elementos de las romcoms y los transforma en una historia mucho más incómoda y tal vez sea un poco convencional para algunos. Es una de esas películas que permanecen en la cabeza mucho después de terminar.

La nueva película de Diamond Films México, El Drama, llega a cines este jueves 9 de abril y no se pueden perder esta joya en cines.








