¿Qué harías si descubres que tu propia muerte te encontrara antes de lo programado por el destino? Esto es El Sonido de la Muerte
Por Salvador Rubio.
“La muerte es inevitable, vivir depende de ti”. Bajo esta premisa nos recibe una cinta que juega con una idea inquietante: ¿Qué harías si descubres que tu propia muerte —esa que nació contigo y te ha estado buscando desde entonces— te encontrara antes de lo programado por el destino?.
Whistle (El Sonido de la muerte) es la historia de un grupo de estudiantes de preparatoria que en un descuido cargado de curiosidad invocan accidentalmente una maldición ancestral. Este error los obliga a enfrentar, de forma violenta y en el presente, al fantasma de su propio fallecimiento futuro.
Dirigida por Corin Hardy (La Monja, 2018) y escrita por Owen Egerton (Blood Fest, 2018), la película cuenta con un elenco destacado que incluye a Dafne Keen, Sophie Nélisse, Nick Frost y Percy Hynes White. La trama arranca cuando este grupo de adolescentes encuentra un antiguo silbato de la muerte azteca que al ser soplado invoca a sus muertes futuras que los perseguirán en una aterradora cacería. Conforme los miembros del grupo van cayendo, los sobrevivientes deben emprender una carrera contra el tiempo para descubrir el origen del artefacto acústico y detener la serie de eventos escalofriantes que han desencadenado.

Desde la primera escena, la dirección deja claro que no habrá tregua: el espectador debe prepararse para saltar del asiento, tensión constante y empaparse de una generosa dosis de sangre. Si bien la película cumple con la cuota necesaria de estereotipos para el género slasher, lo hace, afortunadamente, con matices que le otorgan un realismo poco visto en este tipo de producciones.
Aquí, los “populares” no son los clásicos bullies huecos y materialistas; poseen un lado amable y humano que los hace tridimensionales. La “chica bonita” es inteligente y se preocupa genuinamente por sus amigos; el “gracioso” conmueve por su sentido de justicia; la “damisela en peligro” no es la típica figura indefensa que sólo sabe gritar; y la heroína, no tiene todas las respuestas de inmediato lo que la vuelve vulnerable y real.
En cuanto a las actuaciones, Dafne Keen (Chrys Willet) convence en su rol de adicta rehabilitada. Su interpretación transmite el peso de la culpa que carga por la muerte de su padre, alejándose de su icónico papel de Laura en Logan. Por su parte, Sophie Nélisse (Ellie Gains) interpreta a un personaje que, aunque quizás es el menos desarrollado del guión, funciona la motivación de la protagonista y aporta la lógica necesaria a la historia.

Percy Hynes White (Noah Haggerty), a quien recordamos por el papel de Xavier Thorpe en Merlina, ofrece una interpretación intrigante como un predicador y distribuidor de drogas que encaja en el molde del antagonista humano. Finalmente, Sky Yang (Rel) destaca notablemente; su personaje no sólo sirve como alivio cómico, sino que resalta por su valentía y el apoyo emocional que brinda al grupo, justificando el porqué fue nombrado “Estrella del Mañana” en 2023 por Screen International.
Aunque para el espectador veterano resulta casi predecible quiénes morirán, la cinta logra algo difícil: nos duele perder a ciertos personajes porque el guion permite tener empatía con ellos antes de la tragedia. En conclusión, es una buena opción para un matinée cinéfilo este fin de semana que vale la pena ver. Mantiene un ritmo ágil y una tensión sostenida gracias a buenos efectos especiales, así como una banda sonora que refuerza perfectamente la atmósfera de pesadilla.
La nueva película de Corazón Films, El Sonido de la Muerte, llega a cines a partir de hoy. Sí eres fan de las películas de terror, ¿a caso te vas a perder esta película?








