Desde su irrupción en la escena musical en 2008 con Walking on a Dream, Empire of the Sun ha tejido un universo propio donde la música y la estética convergen en una experiencia sensorial única. Con una combinación de synth-pop etéreo, vestuarios extravagantes y narrativas visuales que evocan mitología y ciencia ficción, la banda australiana ha conseguido destacarse como una de las propuestas más imaginativas del pop contemporáneo.
El universo de Empire Of The Sun está listo para expandirse de nuevo en México. Tras una épica presentación en el Corona Capital 2024 y con el Palacio de los Deportes agotado el 4 de abril, el dúo australiano ha respondido a la demanda de sus fieles seguidores anunciando una nueva fecha: el 5 de abril en el mismo recinto.
El sonido: un ensueño sintético
Empire of the Sun ha construido su identidad sonora sobre una base de sintetizadores brillantes, melodías pegajosas y una producción meticulosa que recuerda la nostalgia de los años 80, pero con un enfoque moderno y cinematográfico. Sus canciones están impregnadas de una sensación de aventura, como si fueran la banda sonora de un viaje intergaláctico. Tracks como “We Are the People” y “Alive” presentan armonías celestiales y estructuras envolventes que transportan al oyente a paisajes sonoros de ensueño.
El dúo, conformado por Luke Steele y Nick Littlemore, ha sabido equilibrar la experimentación electrónica con ganchos pop irresistibles, logrando un sonido que no solo es bailable, sino que también transmite una profunda sensación de escapismo y ensoñación. Su influencia musical abarca desde el glam rock de David Bowie hasta el synthwave contemporáneo, creando una mezcla de géneros que desafía las convenciones del pop tradicional.
Uno de los aspectos más notables de su producción es la riqueza en texturas sonoras. Canciones como “Delta Bay” y “Half Mast” presentan capas de sintetizadores flotantes que se entrelazan con percusiones orgánicas y líneas de bajo profundas, generando una sensación de amplitud y profundidad poco común en la música electrónica comercial. Esta atención al detalle en la producción ha permitido que su música envejezca bien y siga siendo relevante más de una década después de su debut.
La estética: un imperio visual
Si su música es un viaje, su estética es el mapa que guía la travesía. Desde el inicio, la banda ha apostado por una imagen que parece sacada de una película de ciencia ficción combinada con elementos tribales y místicos. Los atuendos futuristas de Luke Steele, con tocados dorados y vestimentas elaboradas, refuerzan la idea de que Empire of the Sun es más que una banda: es un universo paralelo donde la realidad y la fantasía se desdibujan.
Sus videoclips, dirigidos con una visión cinematográfica, refuerzan esta narrativa visual. En Walking on a Dream, por ejemplo, recorremos las calles de Shanghái mientras los protagonistas parecen personajes de un cuento épico. En High and Low, la psicodelia se intensifica con un despliegue de efectos visuales y escenarios surrealistas que podrían pertenecer tanto a un cuento de hadas como a un relato de ciencia ficción.
Además de sus videoclips, sus presentaciones en vivo son otro punto fuerte de su identidad visual. Sus conciertos no son solo espectáculos musicales, sino experiencias inmersivas donde la iluminación, la escenografía y los efectos visuales crean una sensación de otro mundo. Steele, con su icónica corona dorada y su actitud casi mística en el escenario, refuerza la idea de que la banda es un personaje dentro de su propia historia.
Un legado de fantasía y libertad creativa
En una industria donde la imagen y la música están cada vez más fragmentadas, Empire of the Sun ha logrado mantener una cohesión artística que pocos artistas contemporáneos pueden presumir. Su propuesta es una invitación a soñar, a sumergirse en una realidad alternativa donde la imaginación no tiene límites.
Más allá de sus hits y su estética extravagante, el verdadero impacto de Empire of the Sun radica en su capacidad para recordarnos que la música no solo se escucha: se vive, se ve y se siente. Y en su universo, todo es posible.
Su influencia también se ha extendido a la cultura pop y la moda. Diseñadores han tomado inspiración de su estilo visual para colecciones futuristas, y su música ha sido utilizada en múltiples comerciales, películas y videojuegos, consolidando su estética como un referente del pop psicodélico moderno.
A pesar de la pausa creativa en la que parecen haber entrado en los últimos años, la expectativa por un nuevo material sigue latente entre sus seguidores. La pregunta sigue en el aire: ¿Cuál será el próximo capítulo en este viaje psicodélico que es Empire of the Sun? Solo el tiempo lo dirá, pero si hay algo seguro, es que su legado ya está grabado en la historia de la música alternativa.