Hay canciones que no buscan respuestas, sino acompañar preguntas. “Time”, el nuevo sencillo del artista chileno Franz Guett, nace precisamente desde ahí: desde la introspección, la nostalgia y ese momento inevitable en el que la vida obliga a detenerse, mirar atrás y volver a empezar. Es una pieza que habla del paso del tiempo no como enemigo, sino como motor de transformación.

La relación de Franz Guett con la música comenzó muy temprano, casi de forma instintiva. Creció rodeado de sonidos y músicos, pero fue a los ocho años, al escuchar Psycho Circus de KISS, cuando algo hizo clic. Ese disco no solo lo acercó al rock, le reveló un lugar al que sentía que pertenecía. Desde entonces, la guitarra se convirtió en una extensión natural de su identidad. Autodidacta, observando a sus hermanos mayores, empezó a construir un lenguaje propio que, con los años, se transformó en canciones cargadas de emoción y honestidad.

Musicalmente, Franz Guett se mueve entre el rock, el hard rock y una estética synthwave, creando un puente entre la energía del rock ochentero y una sensibilidad contemporánea. Influenciado por bandas como Whitesnake, Guns N’ Roses, Dio, Cinderella, Slaughter y Survivor, su propuesta no busca seguir tendencias, sino conectar desde lo visceral y lo auténtico.

“Time” surge en una etapa de profunda transformación personal. Fue grabada en su propio hogar, un espacio íntimo donde todo comenzó, y producida de manera completamente independiente. Esta decisión responde a una convicción clara: tomar control total de su arte, su tiempo y su visión creativa.

Más que un sencillo, “Time” es una invitación a reconocerse en la música. A sentir que la canción también cuenta una parte de tu historia. Porque, como Franz Guett lo entiende, si una canción logra acompañarte en un momento importante, entonces ya cumplió su propósito.