Hay artistas que encuentran su identidad en un solo género, y otros que construyen un universo propio a partir de todas las culturas, sonidos y experiencias que los han acompañado. Halina Schumer pertenece a esta segunda categoría. Su historia comienza en Río de Janeiro, continúa en Estados Unidos y se expande a través de una sensibilidad musical que abraza el R&B, el hip hop y los ritmos latinos con una naturalidad cautivadora.
Desde muy joven, la música formó parte esencial de su vida. Creció rodeada de leyendas como B.B. King, Elvis Presley, Aretha Franklin, The Beatles y Madonna, absorbiendo influencias que más tarde se transformarían en una propuesta artística auténtica y profundamente personal. Al llegar a Estados Unidos encontró inspiración en figuras como Aaliyah, Toni Braxton y Babyface, descubriendo una manera de convertir sus poemas, emociones y experiencias en canciones llenas de alma.
Su capacidad para expresarse en español, portugués e inglés le permite conectar con distintas culturas sin perder autenticidad. Temas como “Fugitiva”, “Intimidad” y “Lies We Dress Up” muestran distintas facetas de una artista que entiende la música como un puente entre sentimientos universales. Cada canción parece abrir una ventana a sus pensamientos más íntimos, combinando elegancia, ritmo y una interpretación cargada de sinceridad.
Halina Schumer no busca encajar en moldes establecidos. Su propuesta se mueve con libertad entre géneros, idiomas y emociones, creando un espacio donde la vulnerabilidad y la fuerza conviven en perfecta armonía. Para quienes disfrutan descubrir voces nuevas con personalidad propia, su música representa una invitación a detenerse, escuchar y dejarse llevar por historias que hablan directamente al corazón.








