Hay artistas que encajan en un género… y otros que juegan con él.
Jason Jarret pertenece a la segunda categoría.
El músico estadounidense sigue abriéndose paso en la escena global con una propuesta que no teme cuestionar etiquetas. Este 2026 ha sido especialmente activo para su proyecto, con dos lanzamientos que muestran distintas caras de su sonido.
Primero llegó Lake Boats and Bad Decisions, un álbum de 8 temas lanzado el 23 de marzo bajo el sello Crab Cakes and Football. Un trabajo que navega entre lo narrativo y lo relajado, con esa vibra de carretera, decisiones cuestionables y paisajes abiertos.
Pero apenas unos días después, el 3 de abril, Jason Jarret sorprendió con Not Another Country-ish Album, un proyecto de 11 canciones que desde el título deja clara su intención: jugar con el country… sin pertenecer del todo a él.
Temas como “I Ain’t Country But My Friends Are”, “Not Country” y “Damn Close” reflejan perfectamente esa dualidad. Hay guiños claros al género, pero también una actitud irreverente que rompe con lo tradicional y lo lleva hacia un terreno más libre y contemporáneo.
Su música no busca definirse, sino sentirse. Y en ese espacio entre lo country, lo alternativo y lo cotidiano, Jason Jarret encuentra su identidad.
Si te gustan los proyectos que no siguen reglas y prefieren escribir las suyas, este es un nombre que vale la pena descubrir.








