🇬🇧 Jimmy Brixton
Jimmy Brixton ha convertido su historia personal en una parte esencial de su propuesta artística. De ascendencia italiana y formado entre su infancia en Abruzzo y su desarrollo creativo en Londres, su trayectoria está marcada por la perseverancia y una constante búsqueda de identidad. Experiencias como el acoso escolar, las dificultades familiares y su deseo de dedicarse a la música moldearon un recorrido que más tarde encontraría una nueva etapa en ciudades como Nueva York y Barcelona.
Su evolución musical también refleja ese proceso de transformación. Desde los primeros pasos vinculados al indie rock y la electrónica hasta una estética más cercana al synth pop y al electropop con influencias de las décadas de los setenta y ochenta, Brixton construye un repertorio donde la nostalgia convive con una sensibilidad contemporánea y profundamente autobiográfica.
🇳🇱 IDRIS x Nettie
IDRIS x Nettie representa el valor creativo de la colaboración, reuniendo sensibilidades distintas para construir canciones donde la interpretación compartida ocupa un lugar central. Con You’re Hard to Forget, el proyecto apuesta por una narrativa emocional que encuentra en la química entre sus participantes uno de sus principales atractivos.
Su propuesta se mueve dentro de un terreno donde las melodías accesibles y la cercanía interpretativa buscan generar conexiones inmediatas con el público. Más allá de etiquetas estilísticas rígidas, el dúo demuestra cómo las alianzas creativas pueden dar lugar a composiciones que equilibran delicadeza, honestidad y una clara vocación por transmitir emociones universales.
🇺🇸 Mango Dog
Mango Dog se suma a esta selección con “VOICES”, presentando una propuesta que forma parte del dinámico ecosistema independiente estadounidense. Aunque la información pública sobre el proyecto es limitada, su presencia refleja el constante surgimiento de artistas que utilizan las plataformas digitales para construir una identidad propia y ampliar el alcance de su música.
En un panorama cada vez más diverso, iniciativas como Mango Dog encuentran valor en la libertad creativa y en la posibilidad de desarrollar una relación directa con su audiencia. Su trabajo invita a descubrir una propuesta en crecimiento que apuesta por abrirse camino a través de nuevas composiciones y una evolución artística permanente.








