La pequeña hermana es un coming of age que se convierte en una experiencia íntima y profundamente humana.

Imagínate por un momento que estás a punto de dar ese enorme salto hacia la vida adulta. Tienes a tu familia, tus raíces, un hogar que te ha dado cariño, pero de pronto entras a la universidad y te das cuenta de que hay una parte de ti que apenas está despertando. ¿Qué haces cuando el descubrir quién eres realmente parece chocar con todo lo que te han enseñado en casa? Ese es el contexto en el que nos pone La pequeña hermana, una de las películas de coming of age que se convierte en una experiencia muy íntima y muy humana.

La película nos presenta a Fátima (Nadia Melliti), una chica de diecisiete años que está descubriendo la inmensidad del primer amor y explorando su propia identidad. Cómo audiencia, pasamos de ser testigos de su timidez inicial a sentir en carne propia la vulnerabilidad, las dudas y la explosión de emociones que significa conectar genuinamente con otra persona por primera vez. 

Nadia Melliti en La pequeña hermana.
Fotograma cortesía de: Cine Caníbal.

Y es que la propuesta cinematográfica de la directora Hafsia Herzi se siente muy fresca. No necesita recurrir a los clichés ni a discursos escandalosos para contarnos cómo su protagonista busca su lugar en el mundo. Al final, este relato se convierte en un viaje reflexivo tanto para Fátima como para la audiencia. ¿Por qué nos cuesta tanto mostrarnos tal cual somos frente a nuestra familia? Son muchas preguntas las que nacen al ver la película, planteadas de una forma muy orgánica a través de las vivencias de los personajes.

La actriz Nadia Melliti hace un trabajo espectacular transmitiendo toda esa ilusión y miedo con puras miradas o silencios prolongados. Los personajes aquí son personas comunes, con las que te podrías topar todos los días; son padres que hacen lo que pueden con lo que tienen y jóvenes que cometen errores intentando descubrir cómo se ama de verdad. 

La pequeña hermana (Reseña)
Fotograma cortesía de: Cine Caníbal.

No son figuras perfectas ni tienen todas las respuestas, y precisamente por eso es facilísimo identificarse con ellos. No sabes en qué momento Fátima llegará a su punto de quiebre emocional, y esa tensión contenida hace que empatices con ella al máximo.

El uso del naturalismo, casi como si estuviéramos viendo un pedazo de vida real sin filtros, es un recurso que esta película usa muy bien a su favor. Te hace sentir ahí, cerquita de la protagonista, compartiendo su incertidumbre y la magia desordenada de sus primeros romances. La pequeña hermana es, sin lugar a dudas, una de las propuestas más sinceras dentro de los coming of age que encontrarás en cartelera.

La pequeña hermana (Reseña)
Fotograma cortesía de: Cine Caníbal.

La nueva película de Cine Caníbal, La pequeña hermana, llega a cines este 23 de octubre y no se la pueden perder.