Era una tarde libre de febrero y Pumpkin Boy tenía ganas de hacer algo diferente. Se puso a buscar instrumentales de mambo sin demasiadas expectativas hasta que apareció una que le encendió inmediatamente una idea. Cinco minutos después ya tenía un estribillo atrapado en la cabeza. Media hora más tarde, la canción estaba escrita.

Así comenzó “Pido Auxilio”, el nuevo sencillo con el que el artista español vuelve a demostrar que su música funciona mejor cuando la curiosidad toma el control.

Hasta ahora, Pumpkin Boy ha construido su identidad precisamente alrededor de esa libertad. No parece demasiado interesado en decidir qué género debería hacer después; prefiere escuchar, experimentar y quedarse con aquello que genuinamente le provoca crear. Él mismo lo resume definiéndose como “un camaleón en los ritmos”, y esta vez el cambio de piel lo llevó directamente al mambo.

Su historia musical, de hecho, siempre ha estado llena de contrastes.

Uno de sus primeros recuerdos aparece cuando tenía ocho años y cantaba Camela junto a su madre y su hermana utilizando los controles de la televisión como micrófonos improvisados. Por aquellos días también escuchaba constantemente “Bésame Mucho” en la voz de Luis Miguel.

A los 13 años, el mapa cambió por completo.

Pumpkin Boy pide “Auxilio” al ritmo del mambo y demuestra que no piensa quedarse en un solo género

Gracias a Tuenti descubrió “Ni Estabas Ni Estarás” de Nach, y el rap terminó convirtiéndose en una compañía importante durante los siguientes años. Más adelante llegarían influencias tan distintas como Michael Jackson, Eminem, Daddy Yankee, Don Omar, Plan B, Tego Calderón y Arcángel.

Esa mezcla ayuda a explicar por qué Pumpkin Boy se siente tan cómodo saltando entre estilos.

Su proyecto adquirió una forma más definida a finales de 2022, cuando adoptó oficialmente el nombre de Pumpkin Boy, publicó su primer videoclip y comenzó a trabajar sus lanzamientos con una visión más profesional. Desde entonces, además de su particular voz aguda, la experimentación se ha convertido en una de las señas más reconocibles de su propuesta.

Una canción que pidió una segunda oportunidad

Aunque “Pido Auxilio” apareció con sorprendente facilidad, llegar a su versión definitiva fue bastante más complicado.

La primera grabación se realizó en marzo en un estudio profesional de Gran Canaria, pero el resultado no terminó de convencer al artista. En vez de conformarse con una versión que no representaba aquello que había imaginado, decidió descartarla y comenzar nuevamente.

A principios de mayo entró al estudio junto al productor Rami Castañeda, con quien ya había trabajado anteriormente. En aproximadamente cuatro horas volvieron a grabar la canción y durante los dos meses siguientes continuaron desarrollando la instrumental y trabajando la ingeniería de sonido hasta encontrar la versión definitiva.

Esa insistencia resulta especialmente interesante frente a la espontaneidad con la que nació el tema. “Pido Auxilio” necesitó apenas unos minutos para aparecer, pero varios meses para encontrar exactamente cómo quería sonar.

La historia terminó extendiéndose también hacia lo visual. A finales de julio, Pumpkin Boy trabajó junto a Global Vision Film en el videoclip oficial, con Mariana Souto al frente de la dirección creativa.

Ahora la canción finalmente está afuera.

Y más que imponer una interpretación concreta, Pumpkin Boy quiere que cada persona pueda acercarse a ella desde un lugar diferente: algunos encontrarán primero el ritmo, otros conectarán con la letra y quizá alguien termine haciendo suya la canción por completo.

Después de todo, “Pido Auxilio” nació precisamente así: sin demasiados cálculos, siguiendo una sensación.

Para un artista que se define como un camaleón musical, probablemente no exista una brújula mejor.