Con “Me cuesta creer que ya no estás aquí”, Robert Rangel presenta una de sus canciones más personales: un tema que nace desde la ausencia, pero que termina convirtiéndose en compañía.
Originario de Venezuela y actualmente desarrollando su proyecto desde Estados Unidos, Rangel ha construido una propuesta marcada por la honestidad emocional. Desde sus primeros acercamientos con el cuatro venezolano hasta su paso por bandas, producciones y proyectos audiovisuales, su camino siempre ha estado atravesado por una necesidad clara: decir lo que cuesta decir.
Su música recoge influencias que van desde el rock alternativo de Radiohead hasta la sensibilidad latinoamericana de Fito Páez, Cerati o Spinetta, sumando también una melancolía clásica que conecta con artistas como Juan Gabriel o Roberto Carlos. El resultado es un sonido íntimo, cargado de nostalgia y profundamente humano.
Este nuevo sencillo forma parte de un proyecto de dos canciones que abordan uno de los momentos más difíciles de su vida: la pérdida de su padre.
Pero “Me cuesta creer que ya no estás aquí” no se queda solo en lo personal. La canción trasciende lo biográfico y se convierte en un espacio donde cualquiera puede encontrarse. Habla de la ausencia en todas sus formas: de quien se fue, de quien ya no está, de quien dejó un vacío imposible de llenar.
La producción —realizada desde la intimidad de su habitación junto al guitarrista José Sosa y con la colaboración de Onelio Romero en el bajo— mantiene esa cercanía emocional que atraviesa todo el tema. No hay exceso, no hay artificio: solo lo necesario para que la emoción respire.








