El sábado en Bahidorá se siente distinto porque ya llegaste de verdad. Ya sabes por dónde se camina, dónde cae mejor la sombra, dónde el sonido se mezcla con el agua, y en qué momento conviene parar tantito para echar el respiro. Con esa calma encima, el Sábado 14 se presta para lo que pocas veces se permite en un festival: bajar el ritmo, encontrar un sitio cómodo y quedarte ahí el tiempo que haga falta. No para “descansar”, sino para disfrutar sin prisa.
El cartel de este día, al menos en su lado más indie pop/rock, está hecho para eso: canciones que funcionan como compañía, melodías que entran suave y se quedan, proyectos que le apuestan a la cercanía antes que a la espectacularidad. Música para escuchar con el sol todavía alto, para cantar bajito, para compartir un “qué bonita rola” sin que te dé pena decirlo.
Kings of Convenience: intimidad sin exagerar
Con Kings of Convenience la emoción llega por otro lado. Todo es sencillo en apariencia —guitarras limpias, armonías precisas— pero la vibra que generan es enorme. En un entorno como Las Estacas, esa clase de música cae perfecto: no compite con nada, no exige atención a gritos. Se vuelve parte del ambiente, como si el festival bajara el volumen para dejarla respirar.
Su show encaja con ese plan ideal de sábado: quedarte, escuchar, dejar que una canción se te pegue mientras la tarde sigue.
Guitaricadelafuente: canción con raíz y nervio actual
Guitaricadelafuente tiene esa cualidad de sonar a tradición sin sentirse viejo. La voz, la forma de frasear, el pulso de la guitarra: todo carga con historia, pero se presenta desde un lugar contemporáneo. En vivo suele sentirse cercano, como si la distancia entre escenario y público se acortara sola.
En un día pensado para disfrutar acostado o sentado, su música funciona como un hilo: te mantiene ahí, atento, sin necesidad de subir la intensidad.
Paloma Morphy: pop alternativo para el tramo más luminoso del día
Paloma Morphy se siente como ese momento donde el indie pop deja de ser etiqueta y se vuelve atmósfera. Canciones con gancho, sí, pero también con textura: un mood que combina bien con caminar lento, con comer algo, con cruzar miradas sin decir mucho. Es de esas propuestas que no necesitas “estudiar” para entrarle; te atrapa sin ceremonia.
Su lugar en el sábado es claro: música para cuando el festival se ve bonito de forma natural, sin filtro.
Macario Martínez: canciones que se quedan contigo
Con Macario Martínez pasa algo simple: las canciones se sienten cercanas, como si hablaran en la misma escala emocional que el día. En este tipo de festivales, donde todo se puede ir hacia lo enorme, tener un set que se sostenga en la honestidad y la melodía cambia el aire.
Es fácil imaginarlo como ese descubrimiento que terminas recomendando después: “no lo tenía ubicado, pero me pegó”.
Ruzzi: emoción directa, sin maquillaje
Ruzzi trae un tipo de sensibilidad que funciona muy bien en un sábado así: letras con nervio, melodías que invitan a cantar, un punto pop-rock que no suena calculado. No es música para “impresionar”, es música para conectar. Y cuando la gente conecta, el festival se vuelve más humano: menos carrera, más compañía.
Es un set que pide espacio para sentirse, y el sábado se lo da.
Pablo Pablo: detalle fino y calma que abraza
Pablo Pablo aporta esa elegancia tranquila que se disfruta más cuando el día va con calma. Su música tiene un cuidado muy particular: arreglos que no saturan, melodías limpias, emoción contenida. Es el tipo de show que se disfruta completo, sin necesidad de estar grabando todo: te sientas, escuchas, y ya.
Si el sábado fuera una postal, Pablo Pablo sería la parte donde todo se vuelve silenciosamente bonito.
La manera más bahidoriana de vivir este sábado
Este lado del cartel funciona mejor cuando lo tratas como experiencia, no como lista.
Elige un bloque del día para quedarte en una zona y dejar que la música llegue a ti.
Lleva algo para estar cómodo (manta/toalla ligera). Parece mínimo, cambia todo.
Si vas con gente, acuerden “punto fijo” para encontrarse sin complicarse.
Y suelta el FOMO: este sábado está hecho para estar.
Indie bonito, sin prisa
El Sábado 14 es para escuchar canciones que no empujan, pero sí se quedan. Para tumbarte un rato y sentir cómo la música se mezcla con el lugar, con el sol, con el agua cerca. Para recordar que disfrutar no siempre es correr: a veces es quedarse quieto el tiempo suficiente para que una rola te encuentre.

Nos vemos #EnBahidorá.








