Snorkeler ??
Desde Canadá, Snorkeler entrega una pieza serena y envolvente con “Slow Burn”, una canción que avanza con calma pero se queda clavada en la memoria. Con una producción ambiental y una sensibilidad lo-fi, el artista construye una atmósfera íntima, ideal para la contemplación o el descanso emocional. La voz tenue y sincera dialoga con sintetizadores suaves y texturas cálidas que evocan paisajes internos, donde la nostalgia no abruma, sino que abraza. Un refugio melódico que invita a quedarte.
Gryffy ??
Gryffy se desliza entre lo electrónico y lo emocional en “UR YOU”, un track que late con sintetizadores vibrantes y una lírica vulnerable. El estadounidense propone un sonido que parece sacado de una madrugada luminosa, donde las confesiones encuentran ritmo y forma. Su capacidad para construir melodías pegajosas sin perder profundidad emocional lo convierte en una propuesta que destaca entre la marea digital. En este tema, el amor y la duda se funden en una sola pulsación sincera.
Cathartika ??
Con “Insecurities”, Cathartika nos invita a un recorrido introspectivo y crudo por los rincones de la ansiedad y la autoimagen. El proyecto estadounidense apuesta por una producción minimalista, con beats etéreos y una interpretación vocal honesta que roza lo confesional. No hay disfraces: solo emoción, duda y deseo de sanar. El tema funciona como un espejo donde las inseguridades se miran sin vergüenza, desde una perspectiva que no busca respuestas fáciles, sino autenticidad. Música que abraza lo humano.








