🇺🇸 The Racket

Desde South Bend, Indiana, The Racket mantiene viva la esencia más directa y enérgica del punk estadounidense. Con Cross-Check, la agrupación apuesta por una sonoridad contundente, guitarras aceleradas y una actitud sin concesiones que remite a las raíces más genuinas del género.

El proyecto representa la tradición del punk de base comunitaria, construido desde la cercanía con el público y la autenticidad de la escena independiente. Su propuesta demuestra que el punk continúa siendo un vehículo eficaz para canalizar energía, inconformismo y sentido de pertenencia.

🇬🇧 The Mighty Thirst

The Mighty Thirst reúne a músicos veteranos provenientes de nombres fundamentales del punk británico para crear una propuesta que fusiona Oi!, street punk y rock de herencia londinense. Bovver Boy Boogie resume perfectamente el espíritu de una banda que celebra la vida cotidiana, el humor y las contradicciones urbanas.

Inspirados por referentes como Chas & Dave, Rose Tattoo o Rancid, sus canciones retratan historias de pubs, trabajos rutinarios y noches impredecibles. El resultado es un álbum profundamente arraigado en la tradición, pero interpretado con una perspectiva contemporánea y desenfadada.

🇩🇪 Baïki

Baïki se presenta como un proyecto difícil de clasificar. Su música transita libremente entre el rock, el folk y el punk, incorporando además un interesante componente narrativo y multilingüe. En KosmoX, la banda convierte la incertidumbre y el juego conceptual en parte esencial de su propuesta artística.

Tomando su nombre de la palabra polaca para “historias” o “cuentos”, Baïki construye universos donde realidad y ficción conviven permanentemente. Esa capacidad para moverse entre idiomas, géneros y perspectivas convierte al proyecto en una experiencia artística singular dentro del panorama europeo.