Hay momentos en la vida en los que todo parece reducirse a una sola decisión: quedarse donde todo resulta familiar o dar un paso hacia un futuro lleno de incertidumbre. Ese instante, donde el miedo y la esperanza conviven al mismo tiempo, es el corazón de “Astronauta”, el sencillo con el que Tiann presenta oficialmente su proyecto artístico.

El cantautor chileno apuesta por una propuesta donde la honestidad pesa más que el artificio. Su música no busca grandes discursos ni producciones desbordadas; encuentra su fuerza en las emociones cotidianas, en las preguntas que todos nos hacemos alguna vez y en la capacidad de convertirlas en canciones que abrazan al oyente.

La historia de Tiann con la música comenzó a los 14 años, cuando empezó a escribir sus primeras composiciones. Durante mucho tiempo permanecieron guardadas, convirtiéndose en un refugio privado donde podía ordenar sus pensamientos y comprender mejor lo que sentía. Aquellas canciones nunca fueron escritas con la intención de publicarse; eran, simplemente, una manera de resistirse a una vida vivida en automático.

Con el paso de los años entendió que compartirlas también podía ser una forma de conectar con otras personas.

Ese momento llegó tras mudarse a Concepción junto a su esposa. Allí encontró una comunidad de músicos y colaboradores que lo impulsó a dar el paso que durante tanto tiempo había postergado. Lo que comenzó como un ejercicio íntimo terminó convirtiéndose en un proyecto artístico construido desde la cercanía, la colaboración y la convicción de que una canción puede convertirse en un espacio de encuentro.

Musicalmente, Tiann se mueve entre la canción de autor y el folk-pop acústico, tomando inspiración de artistas como Jorge Drexler, Ismael Serrano, Benjamín Walker y Tata Barahona. Influencias que se reflejan en una propuesta donde la sencillez nunca está peleada con la profundidad.

Tiann debuta con “Astronauta”, una canción para quienes aún se atreven a dar el salto

Él mismo define su música como una “introspección cálida”: canciones sobre la vida adulta, la ansiedad, la nostalgia y la importancia de detenerse a sentir cuando todo parece ir demasiado rápido. Incluso en sus conciertos, suele complementar las canciones con relatos, reflexiones y poemas, convencido de que conocer el origen de una historia también transforma la manera de escucharla.

Con “Astronauta”, esa filosofía queda completamente expuesta.

La canción utiliza la figura del astronauta como una metáfora del momento en que decidimos abandonar lo conocido para explorar territorios inciertos. Ese viaje representa tanto los cambios importantes de la vida como la propia decisión del artista de dejar atrás el miedo y compartir por primera vez sus canciones con el mundo.

La inspiración llegó durante largos viajes entre Concepción y Temuco, conversaciones con su esposa que terminaron influyendo no solo en la letra, sino también en la portada oficial del sencillo, basada en un boceto realizado por ella misma. La producción fue desarrollada junto a Diego Santiago, amigo del artista y coproductor del tema, quien ayudó a construir un sonido delicado que acompaña perfectamente la sensibilidad de la historia.

Lo más valioso de “Astronauta” es que no intenta ofrecer respuestas. No promete que todo saldrá bien ni que el miedo desaparecerá. En cambio, recuerda algo mucho más importante: avanzar también significa aceptar que nunca tendremos todas las certezas.

Y quizá esa sea la enseñanza más humana de la canción.

Porque todos, tarde o temprano, tenemos que convertirnos en astronautas y dar un salto hacia lo desconocido.