Alpha es el horror de lo que no se dice…
Alpha es la prueba definitiva de que Julia Ducournau no tiene ninguna intención de quedarse encasillada en un sólo género, porque tras el impacto visceral de Raw (2016) y el caos de la polémica Titane (2021), la directora francesa regresa con una propuesta dolorosa, extraña y profundamente madura.
Olvídate de la provocación sin sentido, imagina un body horror donde la verdadera amenaza no es la sangre ni la mutilación, sino el pánico absoluto de una familia a destruirse por completo desde dentro. Ducournau cambia el shock por un camino mucho más triste e íntimo.
La película arranca cuando nuestra protagonista Alpha de, regresa a casa con un tatuaje hecho en una fiesta. Lo que podría ser un regaño, termina siendo una pesadilla colectiva. Ya que en lo que nos propone la trama de Alpha, aquí hay una enfermedad implacable que se transmite por la sangre y que, poco a poco, transforma los cuerpos hasta convertirlos en un tipo de “figuras de mármol”.

Pero al final, a Ducournau la infección le interesa sólo como síntoma en la película; la trama explora el estigma, el rechazo social y la vergüenza familiar ante lo inevitable, saca las máscaras en cómo una sociedad perfectamente funcional es capaz de volver invisibles a sus enfermos. Alpha, no te da las respuestas por completo ni sobre explica las cosas, sino que funciona más como una experiencia cinematográfica de traumas heredados y culpas compartidas.
Visualmente, la película es una masterclass “enfermiza y apagada” donde todo parece estar en ruinas. Desde la escuela hasta los hospitales, e incluso los mismos cuerpos, estos lucen marcados por algo sucio que no se puede limpiar, además de toda la carga psicológica. En este body horror no esperes los típicos jumpscare baratos; este es un terror más psicológico que te deja la piel de gallina porque apela a dolores reales como el rechazo, el abandono y la soledad. Y sí, si te lo preguntas Alpha no es una película para todo el mundo.

Porque dentro de sus áreas de oportunidad tenemos un ritmo que es muy lento y que se toma su tiempo y con escenas que se alargan más por momentos. Su narrativa no lineal y su fuerte carga simbólica van a poner a prueba la paciencia del público que solo esté buscando una película palomera o divertida.
Sin embargo, si entras con la cabeza fría, y aceptas que su historia se rige por las emociones antes que por la diversión o por la lógica, te vas a encontrar con la obra más vulnerable y arriesgada de su directora.

La nueva película de MUBI México y Latinoamérica, Alpha, llega a cines este miércoles 3 de junio y no se la pueden perder.








