Leviticus: Ritual de Sangre es una propuesta de terror original y una de las mejores películas de terror del año.
El cine de terror australiano está de vuelta con todo con una propuesta de terror original y una de las mejores películas de terror en lo que va del año, te estresa, te mantiene tenso pero también te hace suspirar. Un must para los fans del terror y una experiencia cinematográfica que es un must en cines.
¿Te imaginas qué algo que no ves, algo que es invisible viene por ti? ¿Que esta “manifestación” se haga presente en la forma del amor de tu vida, de lo que más deseas o de tu máximo crush? Pues algo muy parecido le pasa a Naim (Joe Bird) y Ryan (Stacy Clausen), dos jóvenes que están enamorados pero están por vivir una auténtica pesadilla tanto física como mental, dos adolescentes que están atrapados en el fanatismo religioso de su comunidad.

Leviticus: Ritual de Sangre nos presenta este concepto que se siente fresco, se siente original y que vuelve a consolidar al cine de terror australiano como uno de los mejores. Como ejemplo tenemos Babadook, Talk to Me y Bring Her Back. El cine de terror australiano es uno que ningún fan del terror se puede perder.
Además que esta cinta es la ópera prima de Adrian Chiarella y lo que hace que Leviticus: Ritual de Sangre se sienta como una propuesta refrescante, original y perturbadora es la forma con la que Chiarella utiliza las bases del cine de terror y del cine de monstruos como una alegoría perfecta del trauma religioso. La “entidad” en este caso no sólo busca simplemente destruir, y asesinar a los protagonistas; busca devorar por completo su identidad.

En este caso, el terror radica en que esta entidad utiliza al amor y el deseo —los impulsos que pueden llegar a ser los más puros en los jóvenes— como el arma definitiva para atormentarlos por el resto de sus vidas. El guion explora de forma asombrosa las cicatrices psicológicas que llegan a quedar en las secuelas de una “reconfiguración identitaria”, y esto logra que el espectador sienta el mismo aislamiento sofocante que asfixia a sus personajes principales, no sólo por los grandísimos tiros de cámara también.
De igual forma es de aplaudir que Chiarella evita casi por completo los clichés y los jumpscares predecibles que solemos ver en muchísimas películas de terror de la actualidad, el cineasta prefiere apostar por una atmósfera opresiva y un diseño de sonido perturbador que mantiene a la audiencia al borde del asiento.

La nueva película de Cine Caníbal, Leviticus: Ritual de Sangre, llega a cines este jueves 18 de junio y no se la pueden perder.








