A veces, para encontrar una nueva voz hay que alejarse del ruido. Para Fernando Rojas Parga, ese proceso de desconexión terminó convirtiéndose en música y hoy toma la forma de “Hikikomori”, su primer álbum como solista, un proyecto donde el guitarrista, compositor y productor chileno se permite explorar ideas que durante años permanecieron guardadas.

El título del disco no es casual. “Hikikomori” (引きこもり) es un término japonés asociado al aislamiento social voluntario y, para Fernando, representa perfectamente el periodo creativo en el que comenzó a construir este álbum. Después de años desarrollando su música dentro de una banda, decidió apartarse, mirar hacia adentro y enfrentarse a una serie de preguntas que antes podía compartir o delegar con otros integrantes.

Ahora, la responsabilidad creativa era completamente suya.

El resultado es un trabajo que transita entre el rock, hard rock y elementos progresivos, pero que también representa una transformación en la manera de componer del artista. Para Fernando, hacer este disco significó enfrentarse a decisiones que anteriormente no necesariamente recaían sobre él: definir una identidad sonora, establecer una dirección creativa y decidir qué quería realmente decir a través de la música.

Y esa libertad parece ser precisamente uno de los grandes motores de “Hikikomori”.

Fernando Rojas Parga encuentra libertad creativa en “Hikikomori”, su primer álbum como solista

Antes de iniciar esta etapa, Fernando formó parte durante ocho años de Fugitivo Zero, proyecto en el que fue guitarrista principal y co-compositor junto a Tomás Jacques. La banda consiguió abrirse camino dentro de la escena independiente y llegó a públicos de países como Argentina, Colombia, Ecuador, México, España, Italia, Inglaterra e incluso Japón.

Sin embargo, las diferencias creativas terminaron llevándolo a tomar la decisión de abandonar el proyecto y comenzar una nueva etapa.

Lejos de significar un punto final, esa separación abrió una puerta.

Durante varios meses, Fernando comenzó a recuperar ideas que había acumulado durante años y que no necesariamente encajaban con el trabajo de Fugitivo Zero. Muchas de ellas habían permanecido guardadas, esperando el momento adecuado para encontrar su propio espacio.

Ese momento llegó con “Hikikomori”.

El álbum también representa una experiencia mucho más integral para el artista, quien asumió gran parte del proceso creativo y participa en la composición, producción e interpretación de guitarras, bajo y teclados. Esa autonomía le permitió construir el disco desde una perspectiva completamente personal y experimentar con sonidos que ahora forman parte de su nueva identidad bajo el concepto de Rock Incidental.

La etapa solista también llega acompañada de un reconocimiento importante: la marca Vintage Guitars se convirtió en sponsor de Fernando durante este año, confiando en las posibilidades de su nuevo proyecto. Actualmente, el músico utiliza modelos como la Vintage VS6 y la Vintage V1003 BB.

Más que un debut, “Hikikomori” representa para Fernando Rojas Parga un ejercicio de libertad. Un disco nacido de la necesidad de desconectarse para volver a encontrarse, de rescatar ideas del pasado y convertirlas finalmente en algo propio.