Robin Hood y la batalla más épica: la lucha contra él mismo para poder partir en paz. Esto es La muerte de Robin Hood.

Por: Alejandra S. Aldasoro

En el siglo XIII, la vida cotidiana en el campo dependía del trabajo duro. La economía se basaba en un sistema feudal y los campesinos vivían marginados en casas con techos de paja dentro de los grandes bosques, propiedad de los nobles, quienes vivían en la opulencia. La muerte y la mutilación eran castigos comunes y, aún así, el robo a los ricos era también parte del día a día. Las cuevas ocultas en los bosques se habían convertido en el refugio para los fugitivos.

Y fue precisamente uno de ellos el que dio nacimiento al mito de Robin Hood, el noble héroe que se dedicaba a robar a los ricos para después repartir el botín entre los pobres. Su arco largo y flechas fueron el arma perfecta para cazar no sólo su alimento, y el carisma, la bondad y el buen humor lo caracterizaron a lo largo de los años; pero hoy, la historia parece tener un giro. Y es que las baladas de la época medieval ya contaban la historia de un héroe mucho más violento, peligroso, astuto, sí, pero también despiadado.

Es este lado obscuro el que se cuenta en esta historia escrita y dirigida por Michael Sarnoski, donde el personaje, interpretado por Hugh Jackman, se muestra tal y como es, sin el mínimo deseo de conservar o refrendar alguna de esas cualidades tan laureadas a lo largo de la historia, y con el único deseo de poner punto final a la misma en sus dos vertientes, la real y la ficticia. 

La muerte de Robin Hood (Reseña)
Fotograma cortesía de: Imagem Films.

Solitario, envejecido, aislado y exiliado mientras huye de todos aquellos quienes lo persiguen con sed de venganza, su camino va trazándose en la búsqueda de la redención, que parece estar a disposición de alguien a quien también traicionó de manera violenta y en cuyas manos está el poder borrarle cicatrices -propias y ajenas- para dejar atrás la culpa que finalmente lo ha invadido.

Murray Bartlett como un confidente leproso, Jodie Comer como Brigide, Bill Skarsgård como El Pequeño John y Faith Delaney como la pequeña Margaret, completan el reparto de este filme que inicia de manera impactantemente sangrienta para después llevar al espectador a un refugio espiritual donde la compasión dicta los actos de cada uno de los que salen a cuadro, siempre dentro de una impecable fotografía que funge como el hilo que balancea lo salvaje que poseé todo humano y la introspección que provoca la lucha que enfrentamos entre aquello que los otros piensan de uno y lo que realmente somos.

La muerte de Robin Hood es un drama que te invita a la reflexión, que derriba el mito con el que hemos vivido pero que sin tirarnos al héroe del pedestal, nos muestra ese lado crudo y humano que en mayor o menor medida vive en cada uno de nosotros.

La muerte de Robin Hood (Reseña)
Fotograma cortesía de: Imagem Films.

La nueva película de Imagem Films México, La muerte de Robin Hood ya está disponible en cines a partir de hoy jueves 6 de agosto y no se la pueden perder.