Su propio infierno es una especie de pesadilla hipnótica, íntima y un retrato sobre el aislamiento.

Su propio infierno no es solamente una película de ciencia ficción distópica ni tampoco un simple espectáculo visual cyberpunk para impresionar a la audiencia. Es, más bien, una especie de pesadilla hipnótica, íntima y un retrato sobre el aislamiento. El director Nicolas Winding Refn intenta explorar la soledad humana en un futuro dominado por la tecnología. Y lo hace entendiendo algo básico: para construir este universo dentro de la película no basta con “llenar la pantalla de luces neón”, sino que hay que lograr que el entorno y la mente de su protagonista funcionen como una sola cosa.

La película nos sitúa en una metrópolis futurista sumida en la bruma, y desde ahí empieza a tejer una narrativa de ritmo pausado pero profundamente envolvente. Refn mezcla el neo-noir, el giallo y la estética cyberpunk de una forma que hace que la atmósfera y los estados de ánimo estén en constante movimiento todo el tiempo. Los escenarios abrumadores y el diseño de producción a cargo de Gitte Malling terminan existiendo prácticamente en el mismo espacio que el vacío emocional de su protagonista. También, es un espectáculo técnico de primer nivel, y ahí es donde la fotografía se luce bastante. La puesta en escena no sólo funcion como un simple adorno, sino como el verdadero pulso de la historia y un personaje más.

Su propio infierno (Reseña)
Fotograma cortesía de: Mubi.

Composiciones milimétricas teñidas de neón magenta, azul y sombras profundas funcionan como grandes momentos de impacto visual, pero la película es incluso más fuerte cuando baja el volumen. La actuación de Sophie Thatcher, en el papel de Elle, termina siendo el verdadero corazón de la cinta. Entre tanta estilización cyberpunk y escenarios gigantescos, Thatcher no se deja opacar en ningún momento.

Es todo lo contrario, con una presencia magnética hecha de miradas contenidas, silencios y pequeños gestos, logra proyectar una vulnerabilidad desgarradora y una frialdad fascinante. Es muy curioso: entre tanta producción, luces neón y espectáculo visual, algunos de los momentos que más pesan son precisamente los más pequeños e íntimos.

Sophie Thatcher como Elle en Su propio infierno.
Fotograma cortesía de: Mubi.

Su propio infierno entiende que el estilo visual por sí solo no alcanza. Lo realmente interesante está en ver cómo una historia tan estilizada logra sentirse tan humana y honesta gracias al trabajo de su actriz principal, mostrando a alguien que intenta no desaparecer en un mundo deshumanizado.

La nueva película de Nicolas Winding Refn, Su propio infierno, es un viaje sensorial imprescindible que confirma el enorme talento de Sophie Thatcher, y la consolida como una de las mejores actrices de su generación. Una experiencia cinematográfica que definitivamente no se pueden perder.

Su propio infierno (Reseña)
Fotograma cortesía de: Mubi.

La nueva película de Mubi México y Latinoamérica, Su propio infierno ya se encuentra disponible en cines y no se la pueden perder.